Cualquier trader ha leído alguna vez que "la curva se ha invertido" o que "la curva se empina", casi siempre en un titular que da por hecho que ya sabes por qué importa. La curva de tipos (también llamada curva de rendimientos) es una de las imágenes más útiles del trading macro: resume en una sola línea lo que el mercado de bonos piensa sobre el crecimiento, la inflación y la política de los bancos centrales. Cuando aprendes a leerla, muchos movimientos de las divisas, la bolsa y el oro empiezan a tener sentido.
Qué es exactamente la curva de tipos
Es una línea que une los rendimientos de bonos públicos con la misma calidad crediticia pero con distintos vencimientos. En el caso de Estados Unidos, se representan los rendimientos del Tesoro a 3 meses, 2 años, 5 años, 10 años y 30 años, y se unen los puntos.
Cada punto responde a una pregunta sencilla: ¿qué rentabilidad anual exige el mercado por prestar dinero al Estado durante ese plazo? La forma de la línea indica cómo cambia esa rentabilidad a medida que el préstamo se alarga.
Las tres formas básicas
Los diferenciales que vigilan los traders
Casi nunca hace falta mirar la curva entera. Unos pocos diferenciales concentran la mayor parte de la información:
Los diferenciales se expresan en puntos básicos. Si el 10 años rinde un 4,50 % y el 2 años un 4,00 %, el 2s10s está en +50 pb.
Por qué se mueve la curva: cada extremo tiene un jefe distinto
Esta es la idea más útil para interpretarla.
Como cada extremo responde a fuerzas distintas, la curva puede cambiar de forma de cuatro maneras clásicas:
Cómo afecta la curva a las divisas
Errores habituales
Cómo tenerla en pantalla
La mayoría de plataformas de gráficos y webs gratuitas de datos macro permiten representar juntos el 2 años y el 10 años de EE. UU., o directamente el diferencial 2s10s. Añade el mismo par para Alemania, Reino Unido o Japón según lo que operes. Revísalo una vez al día. No buscas entradas, buscas el régimen: ¿se aplana la curva por una política restrictiva, se empina por el miedo a la oferta o se empina en positivo ante futuros recortes?
En resumen
La curva de tipos condensa en una sola línea la visión del mercado de bonos sobre el futuro. El tramo corto te dice qué se espera del banco central; el tramo largo, qué temen los inversores para la próxima década. Aprender a distinguir qué extremo se mueve, y por qué, te da contexto para casi cualquier operación macro. No te dará las entradas, pero sí te dirá hacia dónde sopla el viento antes de salir a navegar.
Qué es exactamente la curva de tipos
Es una línea que une los rendimientos de bonos públicos con la misma calidad crediticia pero con distintos vencimientos. En el caso de Estados Unidos, se representan los rendimientos del Tesoro a 3 meses, 2 años, 5 años, 10 años y 30 años, y se unen los puntos.
Cada punto responde a una pregunta sencilla: ¿qué rentabilidad anual exige el mercado por prestar dinero al Estado durante ese plazo? La forma de la línea indica cómo cambia esa rentabilidad a medida que el préstamo se alarga.
Las tres formas básicas
- Normal (con pendiente positiva). Los rendimientos a largo plazo superan a los de corto plazo. Es la situación habitual: el inversor pide una compensación extra por inmovilizar su dinero más tiempo, por el riesgo de que la inflación se lo coma y por la incertidumbre de un futuro lejano. Una curva normal suele interpretarse como "habrá crecimiento y la política monetaria es más o menos neutral".
- Plana. Los tipos cortos y largos están muy próximos. El mercado duda: a menudo el banco central ha estado subiendo los tipos cortos mientras los inversores no creen que el crecimiento aguante lo suficiente como para que los largos suban al mismo ritmo.
- Invertida (con pendiente negativa). Los rendimientos a corto plazo quedan por encima de los de largo plazo. El mercado anticipa que los tipos oficiales bajarán en el futuro, normalmente porque espera que la economía se frene. Las inversiones de la curva han precedido a la mayoría de las recesiones de Estados Unidos del último medio siglo, y por eso reciben tanta atención.
Los diferenciales que vigilan los traders
Casi nunca hace falta mirar la curva entera. Unos pocos diferenciales concentran la mayor parte de la información:
- 2s10s (rendimiento a 10 años menos rendimiento a 2 años). La medida más citada. Si es positiva, la curva es normal; si es negativa, está invertida.
- 3m10y (10 años menos 3 meses). Algunos investigadores la prefieren como señal de recesión más limpia, porque el tipo a 3 meses sigue casi al milímetro la política actual.
- 5s30s (30 años menos 5 años). Sirve para ver qué ocurre en el tramo muy largo, que es donde más pesan los déficits y la oferta de bonos.
Los diferenciales se expresan en puntos básicos. Si el 10 años rinde un 4,50 % y el 2 años un 4,00 %, el 2s10s está en +50 pb.
Por qué se mueve la curva: cada extremo tiene un jefe distinto
Esta es la idea más útil para interpretarla.
- El tramo corto sigue al banco central. El rendimiento a 2 años es, en esencia, la previsión del mercado sobre el tipo oficial medio de los próximos dos años. Cuando la Fed se vuelve más restrictiva, el 2 años es el primero en moverse y el que más se mueve.
- El tramo largo sigue al crecimiento, la inflación y la oferta. Los plazos de 10 y 30 años reflejan la política esperada en un horizonte mucho más largo más una prima por plazo: el rendimiento extra que exige el inversor por el riesgo de mantener bonos largos. Los grandes déficits, las emisiones abundantes y el miedo a la inflación empujan al alza el tramo largo, haga lo que haga el banco central ese mes.
Como cada extremo responde a fuerzas distintas, la curva puede cambiar de forma de cuatro maneras clásicas:
- Aplanamiento bajista (bear flattener): los tipos cortos suben más rápido que los largos. Es típico del inicio de un ciclo de subidas.
- Aplanamiento alcista (bull flattener): los tipos largos caen más rápido que los cortos. El mercado apuesta por una desaceleración.
- Empinamiento alcista (bull steepener): los tipos cortos caen más rápido que los largos. Suele ocurrir cuando el banco central empieza a recortar.
- Empinamiento bajista (bear steepener): los tipos largos suben más rápido que los cortos. Lo suelen provocar el miedo a la inflación, las dudas fiscales o una oferta de bonos muy abundante, y es el que más inquieta a la bolsa y a las divisas, porque endurece las condiciones financieras sin que el banco central haga nada.
Cómo afecta la curva a las divisas
- Importan más las curvas relativas que los niveles absolutos. Para el EUR/USD, lo relevante es cómo se mueve el 2 años estadounidense frente al 2 años alemán. Cuando los tipos cortos de EE. UU. suben más deprisa que los de sus pares, el dólar suele ganar terreno.
- Pregúntate por qué sube el tramo largo. Si los rendimientos largos de EE. UU. suben porque la economía va fuerte, el dólar tiende a beneficiarse. Si suben porque preocupan los déficits o una inflación descontrolada, la divisa puede debilitarse aunque los rendimientos aumenten. La forma del movimiento, y lo que hacen a la vez la bolsa, el oro y los diferenciales de crédito, ayudan a distinguir un caso del otro.
- La inversión es una señal lenta. Históricamente, entre la inversión de la curva y la recesión han pasado desde varios meses hasta unos dos años. Tomar una inversión como señal inmediata para vender activos de riesgo le ha costado dinero a muchos traders.
- A menudo importa más el reempinamiento. El momento en que una curva invertida vuelve a terreno positivo, sobre todo mediante un empinamiento alcista porque el banco central empieza a recortar, ha coincidido históricamente mejor con la desaceleración real que la inversión original.
Errores habituales
- Usar la inversión para elegir el momento de entrada. Te dice que ha aumentado la probabilidad de una desaceleración, no cuándo operar.
- Olvidarse de la prima por plazo. El tramo largo puede subir por motivos que no tienen nada que ver con el crecimiento. Un empinamiento provocado por el miedo a la oferta de bonos no es señal de buena salud económica.
- Mirar un solo país. Los pares de divisas son relativos. Que la curva de EE. UU. se empine significa poco para el USD/JPY si la curva japonesa se empina todavía más rápido.
- Olvidar que los bancos centrales pueden distorsionarla. Los programas de compra de bonos, el control de la curva o las recompras de deuda pueden aplanarla o deformarla artificialmente durante largos periodos.
Cómo tenerla en pantalla
La mayoría de plataformas de gráficos y webs gratuitas de datos macro permiten representar juntos el 2 años y el 10 años de EE. UU., o directamente el diferencial 2s10s. Añade el mismo par para Alemania, Reino Unido o Japón según lo que operes. Revísalo una vez al día. No buscas entradas, buscas el régimen: ¿se aplana la curva por una política restrictiva, se empina por el miedo a la oferta o se empina en positivo ante futuros recortes?
En resumen
La curva de tipos condensa en una sola línea la visión del mercado de bonos sobre el futuro. El tramo corto te dice qué se espera del banco central; el tramo largo, qué temen los inversores para la próxima década. Aprender a distinguir qué extremo se mueve, y por qué, te da contexto para casi cualquier operación macro. No te dará las entradas, pero sí te dirá hacia dónde sopla el viento antes de salir a navegar.
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