Ida y vuelta del dólar: máximo de 2026, temor a la deuda de la IA y una libra más firme
Semana de latigazos en el mercado de divisas. El dólar marcó el miércoles 14 de octubre un nuevo máximo de 2026 tras un dato de inflación más alto de lo esperado, y lo devolvió por completo en cuestión de horas durante la sesión asiática. La libra esterlina fue una de las grandes beneficiadas, gracias a una economía británica más resistente de lo previsto y a unas apuestas crecientes por una subida del Banco de Inglaterra. Repasamos qué hay detrás del vaivén y por qué importa para las próximas semanas.
Por qué subió el dólar… y por qué dejó de hacerlo
La primera parte fue de manual. El IPC de septiembre salió en el 3,7 % frente al 3,6 % esperado, la subyacente subió al 2,6 % y el mercado aumentó las probabilidades de que la Fed suba tipos en su reunión del 27 y 28 de octubre. Más tipos esperados en EE. UU. significan un dólar más fuerte, y el índice del dólar alcanzó su mejor nivel del año. Ya acumulaba una subida de más del 4 % en el último mes.
El giro fue menos evidente. Durante la noche, la atención pasó de la inflación a las tensiones de crédito en el sector de la inteligencia artificial. El proveedor de nube para IA CoreWeave se desplomó casi un 17 % en una sesión, y sus bonos a más largo plazo cotizarían muy por debajo de su valor nominal. Los analistas de ING sostienen que el dólar se debilitó porque un susto de crédito centrado en la tecnología estadounidense podría obligar a la Fed a ser menos agresiva. Dicho de otro modo, el golpe venía de dentro de EE. UU., y por eso el dólar no actuó como refugio.
Es una lección importante para el trader de divisas. El dólar suele subir en un pánico global, pero cuando la tensión nace en activos estadounidenses y pone en duda las subidas de la Fed, la reacción puede ser la contraria.
La libra: sorpresa de crecimiento y una probable subida del BoE
La libra tenía sus propios motivos para subir:
El GBP/USD subió hasta cerca de 1,3260 el 15 de octubre y cotizaba en torno a 1,3270 a primera hora del viernes, justo por debajo de 1,33, después de que unos precios de producción muy altos en EE. UU. (IPP +1,3 % mensual) dieran un breve respiro al dólar.
El resto del tablero
Niveles y citas a vigilar
En resumen: la dirección del dólar depende ahora de qué historia se imponga: la inflación caliente en EE. UU. (positiva para el dólar a través de las subidas de la Fed) o el susto del crédito de la IA (negativo, porque amenaza esas mismas subidas). La libra tiene ahora mismo la historia doméstica más limpia de las grandes divisas, con un crecimiento que sorprende al alza y una subida del BoE probable.
Este artículo es solo informativo y no constituye asesoramiento de inversión.
Semana de latigazos en el mercado de divisas. El dólar marcó el miércoles 14 de octubre un nuevo máximo de 2026 tras un dato de inflación más alto de lo esperado, y lo devolvió por completo en cuestión de horas durante la sesión asiática. La libra esterlina fue una de las grandes beneficiadas, gracias a una economía británica más resistente de lo previsto y a unas apuestas crecientes por una subida del Banco de Inglaterra. Repasamos qué hay detrás del vaivén y por qué importa para las próximas semanas.
Por qué subió el dólar… y por qué dejó de hacerlo
La primera parte fue de manual. El IPC de septiembre salió en el 3,7 % frente al 3,6 % esperado, la subyacente subió al 2,6 % y el mercado aumentó las probabilidades de que la Fed suba tipos en su reunión del 27 y 28 de octubre. Más tipos esperados en EE. UU. significan un dólar más fuerte, y el índice del dólar alcanzó su mejor nivel del año. Ya acumulaba una subida de más del 4 % en el último mes.
El giro fue menos evidente. Durante la noche, la atención pasó de la inflación a las tensiones de crédito en el sector de la inteligencia artificial. El proveedor de nube para IA CoreWeave se desplomó casi un 17 % en una sesión, y sus bonos a más largo plazo cotizarían muy por debajo de su valor nominal. Los analistas de ING sostienen que el dólar se debilitó porque un susto de crédito centrado en la tecnología estadounidense podría obligar a la Fed a ser menos agresiva. Dicho de otro modo, el golpe venía de dentro de EE. UU., y por eso el dólar no actuó como refugio.
Es una lección importante para el trader de divisas. El dólar suele subir en un pánico global, pero cuando la tensión nace en activos estadounidenses y pone en duda las subidas de la Fed, la reacción puede ser la contraria.
La libra: sorpresa de crecimiento y una probable subida del BoE
La libra tenía sus propios motivos para subir:
- El PIB británico superó las previsiones. La economía creció un 0,1 % en agosto cuando se esperaba una contracción del 0,1 %, tras el 0,4 % de julio. El crecimiento interanual llegó al 2,1 %, el mayor desde finales de 2022, y la industria manufacturera avanzó un 1,2 % en el mes.
- Se acerca una subida del Banco de Inglaterra. La mayoría de los economistas de una reciente encuesta de Reuters espera que el BoE suba el tipo oficial al 4,0 % en noviembre, su primera subida en más de tres años. Un crecimiento más sólido facilita justificarla.
El GBP/USD subió hasta cerca de 1,3260 el 15 de octubre y cotizaba en torno a 1,3270 a primera hora del viernes, justo por debajo de 1,33, después de que unos precios de producción muy altos en EE. UU. (IPP +1,3 % mensual) dieran un breve respiro al dólar.
El resto del tablero
- EUR/USD rebotó hasta cerca de 1,1215 gracias al giro del dólar, aunque las dudas fiscales francesas siguen frenando las subidas. ING ve en una corrección más amplia ligada a la IA la mejor oportunidad del euro para recuperar la zona de 1,13–1,135.
- USD/JPY sigue rondando los 158. El yen apenas recibe flujos de refugio porque los rendimientos estadounidenses siguen por encima del 5 %, y Tokio ha vuelto a advertir de que está listo para intervenir.
Niveles y citas a vigilar
- GBP/USD: soportes en 1,3250 y después 1,3160; resistencias en 1,3335 y en la media de 100 sesiones, cerca de 1,3390. Société Générale señala 1,32 como el pivote clave.
- Índice del dólar: una vuelta sostenida por debajo de la zona de 102,40–102,50 confirmaría el giro. Un nuevo máximo de 2026 devolvería el mando a la apuesta por las subidas de la Fed.
- Discurso de Warsh (viernes 16 de octubre): cualquier señal dura antes de la reunión de octubre podría reactivar la subida del dólar.
- Titulares sobre el crédito de la IA: vigila CoreWeave y otros bonos ligados a la IA. Más tensión mantendría la presión sobre el dólar y daría aire al euro y a la libra.
- Semana de bancos centrales: la Fed (28 de octubre) y el BCE (29 de octubre) se reúnen en días consecutivos, y el BoE llegará a principios de noviembre.
En resumen: la dirección del dólar depende ahora de qué historia se imponga: la inflación caliente en EE. UU. (positiva para el dólar a través de las subidas de la Fed) o el susto del crédito de la IA (negativo, porque amenaza esas mismas subidas). La libra tiene ahora mismo la historia doméstica más limpia de las grandes divisas, con un crecimiento que sorprende al alza y una subida del BoE probable.
Este artículo es solo informativo y no constituye asesoramiento de inversión.
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