Una Fed partida en dos, índices bursátiles en máximos históricos y un yen en mínimos de 40 años: la segunda mitad de 2026 no ha empezado precisamente tranquila.
Las actas: un comité dividido por la mitad
Las actas de la reunión del FOMC del 16 y 17 de junio, publicadas el miércoles, confirmaron lo que el mercado intuía desde hace semanas: dentro de la Reserva Federal hay una división real. El comité votó por unanimidad mantener la tasa de fondos federales en el 3,50%-3,75%, pero las proyecciones que acompañan esa decisión cuentan otra historia: nueve de los dieciocho miembros que presentaron pronósticos esperan al menos una subida de tipos antes de fin de año, mientras que ocho no prevén ningún cambio.
Es lo más parecido a lanzar una moneda al aire que puede ofrecer la política monetaria. El presidente Kevin Warsh ha reforzado esa incertidumbre al señalar que la Fed piensa abandonar la orientación futura ("forward guidance") tradicional. En la práctica, los traders ya no pueden apoyarse en una hoja de ruta bien telegrafiada: cada dato económico entre hoy y la próxima reunión pesa más, y el mercado de tipos lo está reflejando.
Bolsas: récords con rotación de fondo
La renta variable llegó a julio tras su mejor trimestre en años. El Dow Jones cerró el lunes en un máximo histórico de 53.055,91 puntos y el martes marcó otro récord intradía antes de ceder terreno. El S&P 500 ronda los 7.500 puntos: subió un 0,7% hasta 7.537 tras el festivo del 4 de julio y después retrocedió un 0,45% hasta cerca de 7.504, con los inversores rotando fuera del sector tecnológico.
Esa rotación es la verdadera noticia. Los semiconductores se llevaron la peor parte: Micron cayó un 4,7% en una sola sesión, con Broadcom, AMD, KLA y Marvell también en rojo, mientras Nvidia perdía alrededor del 1%. El dinero fluye hacia industriales y sectores tradicionales, un patrón de ampliación del mercado que los alcistas leen como salud y los bajistas como fatiga de los líderes. Las bolsas europeas, apoyadas en un dólar más débil, también han marcado máximos históricos.
La temporada de resultados del segundo trimestre es el siguiente catalizador: PepsiCo presentó cuentas el jueves y Delta Air Lines lo hace el viernes, una primera lectura del consumo y de la demanda de viajes de verano antes de que la banca y las grandes tecnológicas tomen el relevo.
Divisas: dólar blando, yen pesado
En el mercado de divisas, un informe de empleo estadounidense de junio más débil de lo esperado golpeó al dólar. El EUR/USD recuperó la zona de 1,14 y cotiza cerca de 1,144, apoyado por el rebote de la confianza inversora en la eurozona y una producción industrial alemana más fuerte. Las subidas, eso sí, quedaron limitadas después de que la inflación de la eurozona sorprendiera a la baja (2,8% general y 2,4% subyacente) y de que Christine Lagarde adoptara un tono claramente moderado en el foro de Sintra. La libra se mantiene cerca de 1,34.
La excepción a la debilidad del dólar sigue siendo el yen japonés, que cotiza por encima de 162 por dólar, su nivel más débil en unas cuatro décadas. Cada nuevo avance del USD/JPY alimenta la especulación sobre una intervención de Tokio, y el par se ha convertido en el terreno favorito del mercado para poner a prueba el umbral de dolor de las autoridades japonesas.
Qué vigilar
Una Fed dividida y sin orientación futura, índices en máximos y una apuesta unilateral contra el yen: la volatilidad no va a desaparecer de este mercado a corto plazo. Gestione su riesgo en consecuencia.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.
Las actas: un comité dividido por la mitad
Las actas de la reunión del FOMC del 16 y 17 de junio, publicadas el miércoles, confirmaron lo que el mercado intuía desde hace semanas: dentro de la Reserva Federal hay una división real. El comité votó por unanimidad mantener la tasa de fondos federales en el 3,50%-3,75%, pero las proyecciones que acompañan esa decisión cuentan otra historia: nueve de los dieciocho miembros que presentaron pronósticos esperan al menos una subida de tipos antes de fin de año, mientras que ocho no prevén ningún cambio.
Es lo más parecido a lanzar una moneda al aire que puede ofrecer la política monetaria. El presidente Kevin Warsh ha reforzado esa incertidumbre al señalar que la Fed piensa abandonar la orientación futura ("forward guidance") tradicional. En la práctica, los traders ya no pueden apoyarse en una hoja de ruta bien telegrafiada: cada dato económico entre hoy y la próxima reunión pesa más, y el mercado de tipos lo está reflejando.
Bolsas: récords con rotación de fondo
La renta variable llegó a julio tras su mejor trimestre en años. El Dow Jones cerró el lunes en un máximo histórico de 53.055,91 puntos y el martes marcó otro récord intradía antes de ceder terreno. El S&P 500 ronda los 7.500 puntos: subió un 0,7% hasta 7.537 tras el festivo del 4 de julio y después retrocedió un 0,45% hasta cerca de 7.504, con los inversores rotando fuera del sector tecnológico.
Esa rotación es la verdadera noticia. Los semiconductores se llevaron la peor parte: Micron cayó un 4,7% en una sola sesión, con Broadcom, AMD, KLA y Marvell también en rojo, mientras Nvidia perdía alrededor del 1%. El dinero fluye hacia industriales y sectores tradicionales, un patrón de ampliación del mercado que los alcistas leen como salud y los bajistas como fatiga de los líderes. Las bolsas europeas, apoyadas en un dólar más débil, también han marcado máximos históricos.
La temporada de resultados del segundo trimestre es el siguiente catalizador: PepsiCo presentó cuentas el jueves y Delta Air Lines lo hace el viernes, una primera lectura del consumo y de la demanda de viajes de verano antes de que la banca y las grandes tecnológicas tomen el relevo.
Divisas: dólar blando, yen pesado
En el mercado de divisas, un informe de empleo estadounidense de junio más débil de lo esperado golpeó al dólar. El EUR/USD recuperó la zona de 1,14 y cotiza cerca de 1,144, apoyado por el rebote de la confianza inversora en la eurozona y una producción industrial alemana más fuerte. Las subidas, eso sí, quedaron limitadas después de que la inflación de la eurozona sorprendiera a la baja (2,8% general y 2,4% subyacente) y de que Christine Lagarde adoptara un tono claramente moderado en el foro de Sintra. La libra se mantiene cerca de 1,34.
La excepción a la debilidad del dólar sigue siendo el yen japonés, que cotiza por encima de 162 por dólar, su nivel más débil en unas cuatro décadas. Cada nuevo avance del USD/JPY alimenta la especulación sobre una intervención de Tokio, y el par se ha convertido en el terreno favorito del mercado para poner a prueba el umbral de dolor de las autoridades japonesas.
Qué vigilar
- Si la división 9-8 cristaliza en una subida real: el IPC y el próximo informe de empleo son ahora eventos de mercado.
- La amplitud de los resultados del segundo trimestre: si la rotación fuera de la tecnología continúa, el liderazgo tiene que salir de otro sitio.
- El USD/JPY por encima de 162 y el riesgo de reversiones bruscas por intervención.
- El EUR/USD atrapado entre un BCE moderado y un dólar sin dirección, con 1,18 como objetivo popular para fin de año.
Una Fed dividida y sin orientación futura, índices en máximos y una apuesta unilateral contra el yen: la volatilidad no va a desaparecer de este mercado a corto plazo. Gestione su riesgo en consecuencia.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.